Tratamiento Corporal / Cirugía Plástica después de Parto
Tratamiento Corporal
Cirugía Plástica después de Parto.
Las alteraciones estructurales y endocrinas conllevan a una serie de cambios que pueden ser pasajeros o permanentes dependiendo de varios factores: ganancia de peso, tamaño del feto, hipertrofia de las glándulas mamarias, trastornos varicosos de la pelvis y miembros inferiores, etc., pero particularmente, de la calidad de la piel.
Las alteraciones ocasionadas por estos cambios en el posparto no tienen por qué interrumpir LA FELICIDAD DE SER MADRES. Espere al menos 1 año los cambios involutivos reversibles al estado de la gestación antes de tomar una decisión quirúrgica.
Las mamas, al suspender la lactancia, pierden tejido glandular más rápido de lo que se repone la grasa, por lo cual pueden quedar pequeñas, fláccidas y caídas.
Solución:
Los senos que muestran involución (atrofia) y/o descenso de su anterior posición (ptosis mamaria) se pueden corregir mediante colocación de implantes mamarios, en el primer caso, y/o una pexia mamaria o mastopexia, para el segundo, o una combinación de ambos.
Son cirugías muy seguras, que se realizan en la mayoría de los casos, con anestesia local con sedación, mediante incisiones muy pequeñas, de manera ambulatoria, y con incorporación rápida a sus actividades diarias. Mediante la colocación de unas prótesis se consigue aumentar el tamaño y, levantar y reposicionar el complejo areola pezón.
Si el tamaño de los pechos es bueno pero está descendido por exceso de piel, lo que se hace es la resección de la piel sobrante, por lo general en la parte inferior de la mama.
En el abdomen, según la constitución hereditaria y los hábitos alimenticios y deportivos, debido al estiramiento de las estructuras de la pared abdominal (músculos y piel), pueden presentarse flaccidez y debilitamiento, diastasis (separación) de los músculos, estrías, y abdomen “péndulo” o en “delantal”.
Solución:
Dependiendo de la presencia y localización de las estrías, la flaccidez de la piel, la presencia o no de distensión de los músculos, se puede plantear la posibilidad de una miniabdóminoplastia (minilipectomía o minidermo), para resecar aquella porción de piel colgante en el abdomen inferior y las estrías que en ella se encuentren, o una dermolipectomía abdominal completa, en la cual además de retirarse la piel estriada y fláccida del abdomen inferior, se realiza una costura o plicatura de los músculos de la pared abdominal para darle el aspecto fuerte y aplanado que tenía, y se retiran las cicatrices verticales que pudieran quedar.
Los depósitos de grasa debido a los cambios en los hábitos alimenticios, enlentecimiento del metabolismo, rutina de ejercicios, modificación de los horarios, etc., debido a la atención del bebé, pueden ser difíciles de erradicar en caderas, muslos y nalgas (Lipodistrofias).
Solución:
Si a pesar de los cuidados dietéticos y los ejercicios hay zonas de grasa localizada que se resisten a desaparecer queda la opción de una liposucción mediante la cual su cirujano armoniza de nuevo su figura retirando con cánulas espirativas (lipoaspiración) aquellos excesos.
Otros cambios menos importantes, pero igualmente molestos, son:
Las várices de los miembros inferiores, genitales y del esfínter anal (hemorroides) debido al aumento de la presión intrabdominal durante el embarazo, y a la bipedestación (andar en 2 pies).
Solución:
Esclerosis (química o láser), safenectomia y/o varicectomía.
La hipertrofia de los labios menores (labios menores redundantes).
Solución:
La hipertrofia o crecimiento que muestran los labios menores, a veces acompañado de pigmentación, se puede corregir mediante un sencillo procedimiento quirúrgico llamado labioplastía, el cual se puede realizar incluso en el consultorio con anestesia local, y tiene un periodo de recuperación de unos pocos días.
Incontinencia y cicatrices del introitovaginal por desgarros y cortes.
Solución:
La Colpoperineorrafia es un procedimiento menor que se realiza con anestesia local en condiciones ambulatorias para reafirmar el piso y el introito de la vagina para restituir la estrechez de los esfínteres.
Cambios pigmentarios y cloasma en la piel de la cara, escote y dorso de las manos por sensibilización lumínica a las hormonas.
Solución:
Se trata, dependiendo de su extensión y profundidad, con la acción exfoliativa de productos aplicados a modo de un peeling químico, que van desde la hidroquinona, hasta los de última generación, los Hidroxiácidos, y como último recurso el resurfacing con láser.
Consultas por este tratamiento:
Cual es el mejor tratamiento para UD. lo sabremos cuando en nuestros Consultorios Médicos lo evalúen y sea el médico quien recomiende el tratamiento o el conjunto de tratamientos específicos a seguir.
Lo que proponemos es realizar una primer consulta donde se hará un diagnostico médico de su afección y se armara un plan a seguir hecho a su medida en base a lo que necesite y la inversión que desee realizar para dicho tratamiento.